-La última cena. De Dan Rosen.
-Dirección: Sebastián Blanco Leis.
-Intérpretes: Eduardo Véliz, Fabricio Mercado, Mariana Esnoz, Pablo Tur, Estefanía Camacci, -Jerónimo Feixas, Jorge Booth, Alfredo Sánchez, Alejandro Velasco, Marisa Napitello y Majo Carnero.
-Escenografía y vestuario: Florencia Del Gener y Mariana Del Gener.
-Iluminación: Magalí Acha.
-Realización de video: David Sofía.
-Asistencia de dirección: Juliana Rojas.
-En Elkafka. Viernes, a las 20.30. Duración: 90 minutos.

Nuestra opinión: Buena

Edy, Marcos, Lola, Pauli y Peter son estudiantes universitarios y comparten el alquiler de una casa. Estos amigos, que se mueven con la confianza de tener varios años de vida en común, son inteligentes, cultos, preocupados por la realidad social, librepensadores e informados (aunque miran, ex profeso, un programa de televisión diametralmente opuesto a sus maneras de pensar).
Una noche llega uno de ellos, Peter, con un invitado a cenar, Rodo, quien lo ayudó en el camino luego de que su auto se averiara. La cena transcurre con cierta normalidad sólo unos minutos ya que a poco de comenzar la conversación muestra a Rodo como un ex militar nacionalista, bravucón y violento que se tira contra los judíos, los homosexuales y los "progres". Casi sin que se den cuenta los hechos se aceleran de tal forma que una maniobra involuntaria termina con el tal Rodo muerto en living de esta casa apacible.
Mudos por el estupor, la sorpresa y el miedo, los cinco amigos discuten qué hacer marcando cada uno su posición, lo que parece enfrentarlos por primera vez a facetas desconocidas para ellos. La posibilidad de que matando a un personaje potencialmente peligroso están ayudando a la humanidad se les presenta como una buena salida a la situación, a tal punto que deciden instalarla como práctica. Entretenida

El director Sebastián Blanco Leis lleva adelante esta comedia negra del norteamericano Dan Rosen con buen ritmo, creando momentos de suspenso que se cortan drásticamente con una salida humorística, lo que mantiene al espectador atento durante la hora y media que dura la propuesta, lo que no es poca cosa. Para ello cuenta con un buen y numeroso elenco en el que sobresalen Jerónimo Feixas y Mariana Esnoz.

Blanco Leis tiene un buen manejo del espacio por la disposición que requiere la obra, algo difícil de resolver. Debe crear tres zonas diferentes que por momentos actúan al mismo tiempo. Hay cierto trabajo cíclico que se vuelve un poco reiterativo, lo que implica que, hacia el final, se agote un recurso muy bien utilizado en el principio.

De todas formas esto no hace mella a un trabajo que se presenta, sobre todo, muy original en el planteo narrativo y en la manera de resolverlo.

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